La madre dejo al niño en su cuna suavemente, lo arropo con
sus mantas y le dio el beso de buenas noches tiernamente sin despertarlo, le
hizo la señal de la cruz en la frente y junto la puerta con cuidado sin
cerrarla, miro la cuna por última vez y dejando la luz encendida del pasillo se
fue a su dormitorio.
No sabe a qué hora despertó sobresaltada, entre sueños
escucho un llanto fuerte de un bebe, su corazón salía de su pecho, sin pensarlo
más salto de la cama y corriendo por el pasillo se dirigió a la pieza donde
dormía su hijo, fue lentamente acercándose a la cuna, un grito desgarrador
salió de su garganta al encontrarla vacía,
sus piernas temblaban y sus ojos penetran fijamente a los grandes ojos
del muñeco sentado en un rincón que con su sonrisa macabra imita el llanto del
niño.
Fin


