Cuentas.

lunes, 22 de junio de 2015

ARRURU MI NIÑO


La madre dejo al niño en su cuna suavemente, lo arropo con sus mantas y le dio el beso de buenas noches tiernamente sin despertarlo, le hizo la señal de la cruz en la frente y junto la puerta con cuidado sin cerrarla, miro la cuna por última vez y dejando la luz encendida del pasillo se fue a su dormitorio.
No sabe a qué hora despertó sobresaltada, entre sueños escucho un llanto fuerte de un bebe, su corazón salía de su pecho, sin pensarlo más salto de la cama y corriendo por el pasillo se dirigió a la pieza donde dormía su hijo, fue lentamente acercándose a la cuna, un grito desgarrador salió de su garganta al encontrarla vacía,  sus piernas temblaban y sus ojos penetran fijamente a los grandes ojos del muñeco sentado en un rincón que con su sonrisa macabra imita el llanto del niño.       


Fin

lunes, 1 de junio de 2015

TODO TIENE SU TIEMPO

Mi cigarro, la máquina de escribir,
La hoja de papel ya está preparada.
El diccionario a un costado de mi escritorio
miro alrededor y ¿Por qué no?
Una copa de brandy, la música lista y sonando
algo de jazz de los años 50.
Las olas del mar chocando con las rocas
y su espuma besando la arena dorada de la playa,
pero no encuentro mi inspiración,
¿Dónde está?
La busco en todos lados
abro las puertas y no la encuentro
al final aparece dormida en su lecho
con su cabello desparramado en la almohada
la miro, esta entregada a los sueños
¿Cómo escribir si ella no está a mi lado?
Dejo  todo, guardo el papel y la máquina de escribir,
bebo el brandy, apago el cigarro, el mundo se detiene afuera.
Las olas dejan de chocar en las rocas
y me voy a la cama abrazo a mi musa
ella se da vuelta, besa mis labios, sus brazos me rodean.
Mañana hay tiempo de escribir
por ahora solo hay tiempo de amar.

                                                                                                                                           Mayo 2015

Mayo 2015

UNA LEYENDA MAS ALLÁ DEL MAR



Llegaron cuando aún no marcaban las 12 en el reloj de la iglesia, las olas del mar les dieron la bienvenida con grandes aplausos cuando reventaban en las rocas, las gaviotas volaban cerca de ellos saludándolos con sus graznidos, el sol radiante les regalaba el calor y la nueva energía que necesitaban para emprender este nuevo camino. Se quitaron los zapatos y descalzas caminaron por la arena, la espuma de las olas besaban sus pies y tomados de la mano caminaron hasta el atardecer.


La gente del lugar solo vio dos sombras, que se alejaban cuando el sol moría en el horizonte, dos siluetas adentrándose en mar, tomadas de las manos en un camino que el sol les mostraba. Nunca más los vieron, nunca se supo de ellos, solo cuenta la leyenda que si miras muy bien el ocaso con sus últimos rayos de luz, se ven dos siluetas caminando tomadas de la mano.


Fin
Marzo 2015