Cuentas.

domingo, 11 de enero de 2015

PESADILLAS CON MORFEO


Hoy desperté con más miedo que nunca, hace más de una semana que me espía, lo siento en un rincón escondido, sé que me visita, es dueño de mis noches, siento su respiración mientras duermo el frió de su aliento en mi oreja, escucho como huele mis cabellos y  el peso de su cuerpo en mi cama, despierto agitada creo verlo escondido a los pies de mi cama pero aún estoy soñando, el miedo me hace ver cosas, me estaré ¿volviendo loca?; No... No lo creo, esto lo estoy viviendo hace muchos días y siempre es lo mismo, despierto agitada y con miedo como si alguien me observara, pero al mirar alrededor de mi habitación no hay nada.
Llega la noche, esta helado traspasa las ventanas, estoy sola  y sé que el vendrá, esta vez, ya lo vi en sueños todos estos días, perturbando mi descanso, a veces es tan real, su respiración, el peso de su cuerpo al acercarse a mi cama, su fétido aliento que me despierta, hay Dios… esto es una locura, tengo miedo, nos e a quien llamar para que me acompañe, sé que dirán que estoy demente, dormiré con las luces encendidas, y si es que puedo dormir.
 Son las 3 de la mañana el frió hace abrigarme más en mi cama, y el sueño me está ganando, mis ojos me pesan, ya no aguanto más despierta, el cansancio me gana esta mano, se me nublan los ojos y en un pesado pestañeo lo veo…si, escondido a los pies de mi cama, el sueño me atrapa cerrando mis ojos y duermo.



Fin


Enero 2015


RECUERDOS EN UNA CAJA MUSICAL


    Tomo con sus manos envejecías aquella foto de su juventud, y los recuerdos llegaron a su mente, esos recuerdos olvidados de su amor secreto, de aquel joven fotógrafo que le mostró el verdadero amor, de aquellos primeros años de 1900  en pleno invierno en donde la lluvia golpeaba en las ventanas y encerrados en ese cuarto oscuro entregándose a sus pasiones, todo era un secreto, ella de la aristocracia y el un fotógrafo pobre sin futuro según sus padre, se levantó de su silla mecedora y tomo entre las cosas olvidadas una caja musical envuelto en polvo, esa canción que escuchaban juntos después de hacer el amor y al cerrar sus ojos llegaron esas imágenes, de él mirándola con sus ojos negros prometiendo que siempre que la amaría, esa fue la última vez que se vieron, porque ese nido de amor fue interrumpido por el golpe fuerte de la puerta y entrando violentamente su padre con tres hombres armados, tomaron a su amado por el cuello y la apartaron de ella, su padre con la mirada de un demonio le tira su ropa que estaba en el suelo, ella se viste rápidamente con los ojos llenos de lágrimas, la toma de sus brazos fuertemente y la empuja a la salida, entre gritos y sollozos ella sale del cuarto regalando una última mirada a su amado, mientras baja las escaleras empujada de su padre furioso escucha un disparo proveniente del cuarto y el silencio la ahoga en llanto. Abre sus ojos espantada de aquel recuerdo olvidado, se mira en el espejo y compara su imagen con la fotografía, han pasado 60 años, el tiempo no perdona, el dolor se queda como estaca en el pecho, da cuerda a su caja musical espera que su amado la venga a buscar, con el sonido de la suave melodía cierra sus ojos y lentamente de sus manos cae su fotografía en el suelo y el silencio envuelve la habitación sin que nadie de cuerda a la caja musical.


Fin

Enero 2015





EL ESCRITOR


   Caminaba sin prisa bajo las penumbras de los faroles, la noche helada y solo se escuchaba el eco de sus pisadas sobre los adoquines; Metió sus manos en los bolsillos buscando un cigarrillo, lo encendió y en unos pocos segundos ilumino la oscuridad de la noche cuando ve una mujer caminando apresuradamente hasta donde esta  el con un arma apuntándole y dispara.
Nadie salió a mirar solo se escucharon los ecos de los tacos corriendo por los adoquines.

Fin.

     Dejo la máquina de escribir leyó los últimos párrafos y quedo conforme con el final de su novela. El encierro le estaba pasando la cuenta, así que decidió caminar en la noche, se puso su abrigo y su bufanda. La calle estaba vacía, camino con las manos en los bolsillos y desde unos basureros se le cruzo un gato negro, al llegar a la esquina saco un cigarro e iluminando la calle con la llama de su encendedor vio acercarse una mujer, él sonrió pero sus ojos se abrieron más cuando ve a esta mujer con un arma apuntándole a la cara y dispara.
Nadie salió a mirar, solo unos paso corriendo se escucharon alejándose del lugar.


Fin


Febrero 2014


EL CIGARRO NO MATA


                     Aburrido de hacer zapping en la Tv, me levante de la cama y me puse a mirar por la ventana, la noche estaba oscura y sin luna las estrellas apagadas, solo iluminaban las frías calles las luces de los faroles, junte el poco de monedas que me quedaban y partí a comprar cigarrillos, no se encontraba ningún alma en las calles solo unos pocos colectivos que recorrían las vacías calles. El silencio de la noche daba algo de terror solo se interrumpían con mis pisadas a momentos miraba hacia atrás teniendo la sensación de que alguien me estaba siguiendo apresure el paso sabía que algo malo podía suceder. Peor el vicio era más importante para arriesgarme a salir de noche. Llegue a la bencinera donde atienden las 24 horas.

─ Buenas noches.─ Me dice amablemente la chica que atiende.

─ Buenas noches, me da cigarrillos.

─ ¿De cuál necesita?

─ Philip Morris, por favor

─ ¿Ultra light, light rojos?─ Con tanta variedad dudo un poco.

─ Rojos, deme rojos.

─ ¿Cajetilla blanda o dura?

─ Blanda.─ la miro como si no me gustara la broma de tantas preguntas.

─ ¿Necesita chicles de menta, encendedor, agua mineral?.

─No… solo los cigarros. Le entrego el dinero y se despide amablemente con una sonrisa.

               Salgo del lugar mientras en mis manos abro la cajetilla de cigarros y ciento un ruidos bajo la tierra que se acerca, es como si un camión muy grande y pesado estuviera pasando. En eso el movimiento se hace muy fuerte, y el crujir de las calles se siente ensordecedor, la gente empieza a salir, gritos de niños y mujeres se escuchan, los faroles se mueven como si fueran ramas, los perros ladran yo me quedo quieto sintiendo el fuerte terremoto que me hace perder el equilibrio y me tumba al suelo, la quebrazón de vidrios al caer al pavimento, los muros se desploman, el miedo me corre por todo el cuerpo, miro hacia el cielo por si algo cae en donde estoy yo, se corta la luz dejando todo oscuro, algunos faroles se caen dejando sus cables colgando en las casas. De apoco el movimiento se detiene, solo quedan los gritos y los llantos, me pongo de pie y camino rápidamente a mi casa mirando el desastre de las casas derrumbadas voy llegando a casa pero no la veo en pie, solo escombros, y polvo.  Me arrodillo perturbado viendo que todo está perdido. Aún tengo en mis manos los cigarrillos, saco uno busco en mis bolsillos el encendedor lo prendo la llama ilumina mi rostro y aspiro el amargo humo que entran en mis negros pulmones, y empiezo a reír, mi risa no para, algunos vecinos me miran como si estuviera loco, pero sé que no lo estoy. Mientras sigo fumando llega a mi memoria los concejos de mi mujer, “Si sigues fumando como lo estás haciendo ahora, seré una viuda joven”  miro nuevamente los escombros de mi casa. 
                 Hay amor. Si no fuera por los cigarrillos, si no fuera por el cigarro, no estaría vivo, ahora el viudo joven soy yo.


Fin

Octubre 2014.





DETRÁS DE LA VENTANA


                      Mire con indiferencia el plato de comida que Francisca había puesto en la mesa, la verdad nunca le dije que detestaba su forma de cocinar, pero supongo que ella lo sospechaba por cómo me miraba, si tuviera un cuchillo en sus manos de seguro no dudaría en enterrarlo en mi cuello, pero sé muy bien que ella no es capaz de hacerlo, no le gusta la violencia, solo me mira con sus ojos tristes, apagados, y sin sonrisa, nunca la veo reír. No sé cómo aún vivo con ella, desde niños nos llevábamos muy bien y ahora no nos soportamos, es mi hermana hay que tener compasión por ella, tengo que cuidarla; Desde que nos quedamos solos algo en su cabeza dejo una grieta y la sucumbió en el silencio y la oscuridad. No sale de casa, siempre vive encerrada, solo se queda dos horas al día mirando la calle por la ventana atreves de las cortinas con la luz apagada para que no la miren desde afuera, esto me saca de mis casillas, me desespera, me estaba volviendo loco, su despreciable rutina día a día, siempre la misma hora se levanta, el desayuno servido en la mesa a las 09:05 ni un minuto más ni menos, lo mismo pasa a cada hora que hay que comer,14:05, 18:05, 22:05, a las 16:30 toma una siesta; Tengo que deshacerme de ella, ¿enviarla a un hospital mental? eso es bueno, a si podría descansar, viajar, hacer mi vida, ya son 45 años y 30 años han sido para cuidarla ¿Cuantos amores en mi vida ella me las espanto?.. ¿Tres, dos? No lo recuerdo, solo sé que se alejaron por ella, después solo tuve amoríos fugases fuera de casa. Ya es mucho tiempo, es hora de retomar mis sueños y sacarme esta ancla que me ata. Si, buscare un hospital, uno que este lejos, muy lejos a si tendré la excusa de no poder ir a visitarla. Nadie sospecharía ya que no saben que ella existe ¿familiares? ¿Qué familiares? Desde que murieron nuestros padres no sé nada de ellos, nunca una visita y nada de cartas, fue lo mejor ya no le tengo que explicar nada a nadie. Miro a Francisca mientras come, su mirada impávida sin imaginar lo que estoy tramando, tomo la cuchara pongo algo de sal ya que siempre esto esta desabrido. ¡Claro ¡ la idea llego de relámpago, se cómo hacerlo es una buena idea, justo en la hora de su siesta, cuando este durmiendo plácidamente la ahorcare con mis manos, presionando su cuello fuerte con todo mi odio hasta sentir que se hunde su tráquea y sus ojos mirándome con terror como si salieran de sus cuencas, la matare por robarme todos estos años, luego cuando su cuerpo este inerte, lo llevare al pozo de agua que está en desuso y lo dejare caer, nadie se dará cuenta y si pasando los años la encuentran pensaran que se cayó. Miro el reloj, son las 14:10, sonrió mirando a Francisca, tomo entre mis manos la cuchara y pruebo las lentejas, me doy cuenta que están más sabrosas que nunca, con cada cucharada siento el sabor del triunfo y la libertad, Francisca mira frente a la pared mientras come callada como hipnotizada, no sabe lo que le espera, mi plato está terminado con esta última cucharada, en la mesa está el vino y lleno mi copa como para brindar mi perfecto plan, pero el peso de la botella cae de mis manos derramando el líquido en el mantel , me siento débil y con sed, en eso Francisca lentamente mueve la cabeza y me mira con sus grandes ojos azules, de su boca emerge una mueca de sonrisa, quiero pararme y no puedo, mi cuerpo está paralizado y siento el latido de mi corazón que palpita enérgicamente, gotas de sudor corren por mi frente, Francisca se acerca, toma mi mano y dulcemente, sin quitar su sonrisa me dice al oído.

─ Ya no soporto más hermanito querido, ha llegado tu hora, desde muchos años lo tengo planeado y llego el día; No... No te asustes, no sentirás dolor, no sería capaz de hacerte sufrir, el veneno en tu plato detendrá lentamente tu corazón como si estuvieras durmiendo.─ Yo la miraba con terror, no podía mover los labios me besa en la mejilla y sale del comedor, me quede solo un momento en la soledad, solo sentía mi corazón deteniéndose lentamente, la vista se nublaba a momentos, el sudor corría por todo mi cuerpo ya en el último momento de vida veo a Francisca aun con su sonrisa trayendo una carretilla y dejándola a mi lado. Mi boca está seca, la miro por última vez antes de cerrar mis ojos y mi corazón se detiene.
             Francisca con mucho trabajo toma mi cuerpo y lo deja caer en la carretilla, luego me lleva hasta el patio trasero de la casa justo en donde está el pozo, abre la tapa y con una linterna alumbra en la oscuridad de aquel pozo, besa mis dos mejillas, toma mi cuerpo con mucha fuerza y lo deja caer al fondo, en eso saca un cigarrillo que tenía guardado y lo enciende, fuma tranquilamente disfrutando el momento, nunca en mi vida la vi fumar, bota la colilla dentro del pozo donde mi cuerpo flota en el agua estancada, ella entra a la casa, sube la escala que da a su dormitorio, se cambia ropa, se maquilla y toma sus dos maletas, baja y va en dirección a la puerta de calle, la abre tranquilamente, respira el aire que acaricia su rostro y sale de casa, con una bella sonrisa mostrando sus dientes, mientras yo, o sea, lo que queda de mí, solo una energía, un espectro o un fantasma que la mira desde la ventana, detrás de las cortinas en la oscuridad de la casa, prisionero por toda una eternidad.



Fin


Septiembre 2014





BLANCA ESTELA (Una historia que me contaron, de alguien que se lo contó)

             
         Empezaba un nuevo día, las 7 de la mañana y el sol ya estaba amenazando con una jornada de calor, se refregó los ojos, bebió del agua que está en su velador, tenía mucha sed, se levantó de su cómoda cama y se fue a la ducha, el agua estaba exquisita, el jabón y su espuma recorría su cuerpo, eso la relajaba y despertaba. Después se preparó un café muy cargado como a él le gustaba, tres de café y dos de azúcar a si recordaría el sabor de sus besos, encendió un cigarro y lo dejo consumirse en el cenicero para sentir ese aroma que la transportaba por las calles abrasada de su brazo. Tomando su taza de café salió al jardín para dar las indicaciones a los trabajadores, le pidió al jardinero las rozas más hermosas para colocarlas en su dormitorio, le dijo a la cocinera lo que quería para la cena; La miraban sin decir nada, solo haciendo un gesto de aprobación. La casa era grande muchas habitaciones, en algunas nunca había entrado desde que llego, tenía una sirvienta solo para ella, estaba siempre acompañada pero siempre se sentía sola si no estaba él. Hoy llegara de su viaje, cenaran juntos y al caer la noche con el calor de la chimenea harán el amor para después pegada a su pecho cerrara los ojos y entregarse a los sueños mientras él acaricia sus cabellos.
         Se encerró en la biblioteca y busco el libro que leían cuando se conocieron, Cumbres borrascosas, busco entre sus hojas las imágenes del pasado cuando sentados en el banco del parque ella atenta a su voz escuchaba lo que él le leía. Una lagrima resbalo en su mejilla estrellándose en la página del libro, lo cerro bruscamente y se lo llevo a su dormitorio para que hoy le leyera de nuevo. Sería una noche prefecta para ellos.
Las horas pasaban ya es la tarde y no había noticias de él, estaba ansiosa corría de un lado a otro de la casa, dando órdenes a quien se le cruzaba por el camino quería todo perfecto cuando él llegara.
         La tarde estaba muriendo, el sol agónicamente regalaba sus últimos rayos, la sombras de las montañas anunciaba que la luna estaría grande iluminando la noche, la hora avanzaba y no había noticias, el carruaje no llegaba, de seguro el tren estaba retrasado, las lámparas de gas de la casa iluminaban habitaciones, ella miraba por la ventana si veía la sombra de algo que se acercara. Con sus ojos llenos de lágrimas rompió el silencio.
— Hoy llegara…Mi corazón me lo dice, esta noche dormirá en mis brazos.
― ¿Por qué no descansa?, vamos a su cuarto yo le aviso cuando se acerque el carruaje, me comprometo a estar atenta para que usted este lista señora Blanca ―. Le dice la mujer encargada de la servidumbre.
―Tienes razón, creo que descansare un rato estoy agotada con tanto preparativo. Si llega muy tarde dile que lo espero en la habitación.
—Descuide no se preocupe, déjelo todo a mi cargo.
           Blanca Estela subió las escaleras y entro a la habitación, se quitó el maquillaje y se puso el camisón de dormir, estaba cansada. Él llegaría tarde, lo esperaría en la cama, mañana recorrerán el campo juntos.
          Entre sueños escucho ruidos pasos que se acercaban, quiso levantarse más su cuerpo cansado no se lo permitió, vio la puerta abrirse y la luz del pasillo ilumino un poco la habitación, sus ojos cansados quieren abrirse, ve entre sombras y nebulosas a su ama de llaves con una sonrisa, detrás de ella aparece la silueta de un hombre, su corazón sabe que es él, llego a su lado extiende su mano y él rápidamente se la toma con fuerza, en su cansancio no puede decir palabras su cuerpo no responde y cae rendida a los sueños tomado su cálida mano.
          El hombre suelta tiernamente la mano de Blanca Estela y mira a la mujer que la acompaña.
― ¿Desde cuándo esta en este estado?
―Desde la mañana cuando se levantó, a todos le daba órdenes. Nosotros solo seguimos el juego nada de complicaciones como usted dijo ya que tiene tendencias a causar problemas y ha sufrido desfallecimientos y espasmo musculares
—Muy bien, ahora descansara. — Dijo, mientras tomaba una ficha a los pies de la cama de Blanca Estela y vio en su diagnóstico “Histeria femenina” anoto unas cosas y mirando a la mujer le dijo, Mañana a primera hora tiene sesión de masaje pélvico, ya es hora de apagar las luces de las celdas o ¿hay otra novedad?
—Nada importante doctor solo el paciente de la celda 25  el Señor Renfield, dice que tiene algo muy importante que hablar con usted y solo se lo tiene que decir a usted.
— ¿El de la celda 25?... ¿el que come Moscas y arañas y dice que su amo llegara pronto?
—Si doctor, me da mucho miedo.
—Bueno, mañana lo veré, ahora cierre con llave esta celda. Le invito un café enfermera será un turno tranquilo esta noche.
                   El doctor y la enfermera se alejaban por el pasillo riéndose de los chistes del doctor, mientras Blanca Estela dormida en la cama de la fría celda del manicomio.

Fin
        


Octubre 2014


LA VIOLINISTA




                Como cada noche la miraba a través de mi ventana del cuarto piso como ella delicadamente tomaba su violín para disponerse a tocar.  En esta noche me regala las dulces notas de Adagio for strings, cierro mis ojos y siento la música en mi alma, me eleva, sus dedos acarician cada cuerda, al verla es como una pintura que cobra vida, su cabello negro cuidadosamente peinado y su vestido rojo que marca su figura, ella se mueve al compás de cada sonido como si bailara con las notas, quiero tocarla, pero interrumpiría esa paz que cada noche me regala.

Hoy esta magnífica, dándome un concierto solo para mí, la luz de la luna ilumina el escenario que es su balcón. Solo existe ella, su violín y yo. Cada nota es una caricia, un beso, cada movimiento es un acorde al equilibrio de su cuerpo. Quiero que toque para mi  quiero ser su único público, quiero que sea mía. Mis pensamientos vuelan a su cuarto, siento su perfume, su respiración agitada al tocar con pasión. De pronto  la música es interrumpida por el sonido fuerte de un disparo, abro los ojos y  ella yace en el suelo, su sangre del pecho brota como si fuera una adorno de su vestido, su mano derecha aun sujeta el violín y con su otra mano busca el arco, quiere  terminar su concierto. La noche se sorprende al escuchar el estruendo  del arma, en ese instante salgo al balcón para que ella pueda verme  al fin antes que cierre sus ojos para siempre y   en las ultimas notas de su adagio un grito silencioso se  vislumbra  en sus ojos cuando escondo el arma en mi espalda.

Fin



Agosto 2014







CONFESIÓN


Le enterré el cuchillo lentamente, fue tan lento que sentí en mi mano la presión y el corte de su piel con el filo, pero no fue para hacerle sufrir. Le enterré el cuchillo lentamente porque yo lo disfrutaba.


Fin

Agosto 2014


UN CUENTO PARA MATARTE (Basado en sueños reales)

La silla de ruedas estaba botada en el suelo, ella  arrastrándose para alcanzar el teléfono que está a unos centímetros más haya, lo toma y marca el número 952371…pero un golpe del bastón en su mano le hizo soltar el teléfono, sin permitir terminar de marcar el número, mira a los ojos a su asesino, pagaría tarde o temprano con su muerte después de tanto daño, el asesino sonríe y deja caer en el cráneo de ella un contundente fierro y empieza a golpearla reiteradamente en la cabeza como si fuera una pelota de hule, despedazándole la nariz y los pómulos, con cada golpe que daba el odio se escapaba del alma, la quijada se rompió en pedazos desfigurando su cara inerte, los dientes saltan lejos dejando trozos de carne y sangre por el suelo, al dejar de golpear la cara de su víctima suelta el instrumento, ve sus manos llenas de sangre, después para terminar su obra mete los dedos en lo que queda de boca tira la lengua de la mujer y con unas tijeras la corta, porque esa lengua maldita era todo el odio que le tenía, una lengua de víbora que hacía daño a las personas, sobre a todo de aquellas que si la querían, pero la envidia de esa mujer destruía vidas, toma el pedazo de lengua y lo deja en un plato en el microondas, le da 3 minutos está listo; se lava las manos en la cocina tranquilamente, abre la puerta del patio y la deja abierta para que los gatos callejeros del barrio se den su festín, entra en donde está el cuerpo de la mujer, siente el molesto ruido del disco que que suena “Pimpinela” y apaga la radio de una patada,  toma la silla de ruedas y se sienta en ella, enciende un cigarrillo y mirando su obra de arte de venganza disfruta del sabor del tabaco y del humo pero es interrumpido por el golpe de la puerta, una y otra vez. El golpe se hace cada vez más fuerte, y despierto en mi cama escuchando su desgraciada voz, que dice que no me olvide de botar la basura, ella ya se va a diálisis y siento como se aleja con ese enfermizo rechinar de su silla de ruedas.

Fin

Abril. 2014




JURAMENTO A LA BANDERA (dedicado mi padre)



Los primeros rayos de luz en la ventana le indican que comienza una nueva jornada, su reloj psicológico lo hace despertar siempre a la misma hora. Su mujer aún abrazada a su cuerpo le indica que sigue entregada al embrujo de Morfeo, se desprende suavemente de ella para no impacientarla y le besa su hombro desnudo como de costumbre y se dirige a su rito higiénico.
Abrió los ojos siempre a las misma hora, su mujer estaba a su lado aun abrazada a Morfeo, la beso en el hombro denudo y se levanto, se fue directo a la ducha, mientras el agua caía por su cabeza repasaba cada palabra en la reunión de anoche, en su retina tenia la imagen del anarquista, Pedro Ignacio Retamales Mardones, 27 años, tez blanca de 1.80 de estatura, ojos azules, pelo negro y largo con barba descuidada, estudiante de derecho de la universidad de Concepción, líder del grupo revolucionario Espartaco. Su última dirección informada calle Orella 457 Talcahuano. Se vistió pausadamente y se preparo un café muy cargado, encendió un cigarrillo, mientras el humo salía de sus pulmones repasaba su misión, su deber de buen Chileno, de su juramento, salvara al país con esta misión será un héroe anónimo que solo muy pocos lo reconocerán, para que después solo quede en el olvido; Termino su café y dejo la colilla del cigarro aplastada en el cenicero. Volvió a su dormitorio y aun su mujer estaba durmiendo, con un beso suave en la frente se despidió de ella y cerro la puerta, entro al cuarto de su hijo que dormía abrazando a  un soldado de guerra que ayer el le regalo, solo le dio una caricia y le dijo muy despacio al oído del pequeño “vuelvo pronto tu padre defenderá tu libertad” se puso su chaqueta y su arma de servicio, tomo sus lentes oscuro y abrió la puerta. Llegando a su auto miro a ambos lados de la calle, esta estaba vacía aun no despertaba, abrió la puerta del auto y se sentó frente al volante, saco su arma y la dejo en la guantera. Se vio en el espejo retrovisor, se regalo una sonrisa,-”Hoy será un gran día para mi país”,- tomo las llaves en sus manos y la metió en la ranura y al girar para hacer contacto el auto estallo en una bola de fuego, el ruido despertó a todos, se quebraron algunos vidrios se escuchaba el llanto desesperado de una mujer pero a lo lejos a dos cuadras un pordiosero con las manos en los bolsillos se sonreía, nadie se percato de el, solo un niño que salió de su casa con uniforme de colegio que lo miro fijamente. Y asustado vio la cara del hombre, pero el pordiosero al sonreírle y mirarlo con sus ojos azules y su pelo largo el niño se calmo, lo vio alejarse doblando la esquina, su madre al llegar al lado del pequeño asustada por la explosión  le pregunto a quien mira tanto, el solo le contesta “mamá, vi a Jesús, era Jesús”.




Fin

julio 2014


TENTACIÓN


La vista cansada de tanto leer decidí que ya es hora de acostarme, cierro el libro y me dirijo al dormitorio y allí esta ella, alumbrada con la luz tenue de su lámpara y entre sus manos un libro de Patrick Rothfuss, El nombre del viento, Me mira entrar y me sonríe, yo le pregunto como cada noche si necesita un te, un café, una fruta; Ella me responde, no nada amor y continúa absorbida por las letras del libro. Le pregunto si esta segura, ella no responde y le vuelvo a preguntar y con humor le digo, uno, dos, ¿de verdad no quieres nada? No hay respuesta, y termino de contar. Tres, Ok no quieres nada. Y como un ritual me desvisto dejando la ropa doblada y ordenada en una silla, y los zapatos tirados en el suelo por cualquier parte, pienso y la miro, los niños están durmiendo a si que esta noche nos amaremos seré capaz de sacarla en el trance embrujado de su libro, solo me pongo la parte de arriba de el pijama, así al acostarme sentirá mi piel desnuda dejara ese libro y nos entregaremos al la pasión, me acerco a la cama acomodo las almohadas me acuesto a su lado, ella se sonríe y me dice, ¿amor por que no me trae un té? … yo la miro y pienso sin decir nada…hace cinco minutos le ofrecí traer algo y me dice que no y ahora cuando quiero acostarme a su lado me dice que quiere un te, porque siempre lo mismo?, todas las noche es lo mismo…me levanto me pongo el pantalón la miro cínicamente con esa sonrisa de amor no hay problema, abro la puerta del dormitorio y me voy a la cocina caliento el agua, saco la taza para su té y busco el azúcar, ¿donde esta el azúcar?... mientras mis ojos ven el veneno de ratón guardado en un rincón,¿ quien deja el veneno en la despensa?, sonrió y sueño, el agua esta hervida y preparo su té, su dulce té, le entrego su te ella deja de lado el libro y me da las gracias y me dice que me ama, me saco la ropa y me acuesto a su lado de reojo miro como esa taza se la acerca a sus labios y bebe el dulce néctar preparado especialmente para ella, ella da dos sorbos y me dice, que rico mi amor, y me da un beso en los labios, yo le sonrió y le contesto lo prepare con amor. Ella vuelve a tomar su libro y encada vuelta de hoja ella toma su bebida, yo la miro y digo en mis adentros, mañana será, mañana será.


Fin

Viña del Mar  2014


EL SUEÑO


Esta noche soñé con ella, como una vez por semana desde hace 5 años. Estaba mirándome con su pelo al viento, un ramo de flores y sus ojos llenos de lágrimas;  me reprochaba de porqué la deje sola no le respondía y la verdad no sabía que responderle solo la miraba, estaba hermosa y me pregunto lo mismo ¿porque la deje sola? El sol iluminaba su cara era como un ángel triste quise abrazarla pero no podía era como si mis pies estuvieran enterrados y ella no se acercaba no pude decir palabras, mi garganta estaba muda mi lengua congelada no salían palabras, mi mente pensaba solo en una “te amo y no puedo olvidarte” pero no las podía pronunciar, pero escuchaba sus palabras de dolor y reproche, solo si pudiera decir perdón pero no me escucharía de eso estoy seguro.
Hoy soñé con ella, como sueño una vez por semana hace 5 años siempre el mismo sueño…hace cinco años que la deje y una vez por semana se repite el mismo sueño esta ella llorando y reclamando por que la deje sola como siempre no puedo hablar solo la veo que después de un rato me deja las flores en mi tumba.




Fin

Viña del Mar .2014.


EL AMOR TIENE DOS CARAS


Ellos no pueden hacer un plan semanal, pero si pueden soñar despiertos  son los pensamientos  de la mujer  mientras acompaña en la estación del tren   a su amado. Los continuos viajes  de él les impide hacer más cosas juntos   y debe resignarse al abandono constante  sin tener noticias de él, es entonces cuando le vienen unas ganas incontenibles de pedirle que abandone ese trabajo, que lo necesita cada día más pero se muerde en silencio sus palabras y su rabia. El con los pensamientos similares intuye la tristeza de su mujer la mira dulcemente y la contiene besando  sus labios. Aunque parezca increíble su amor seguía intacto a través de los meses, no lo ha dañado el tiempo, ni la rutina cotidiana eso que hace tanto daño. Como dos ausentes del mundo dan rienda suelta a sus impulsos en esa despedida sin preocuparse de la gente, de la señora en medio del caos  de la demanda de pasajes que ha generado un revuelo  de reclamos de sonidos y hasta de olores. Se miran una y otra vez, se tocan, traspasan la realidad que los envuelve solo importan ellos, no existe tangible en la estación que les robe su aire.

—Estoy empezando asimilar, cada vez cuesta más, y no consigo sacar fuerzas para estar sin ti, tú lo sabes. Balbucea ella.

—No será por mucho tiempo, conoces mi rutina, no me gusta ver tus ojos tristes le contesta, mientras a el también se le escapa una lagrima.

  La hora avanza se aproxima la partida, las 20 horas marca el reloj en medio de la sala de espera en la estación y el nerviosismo de ambos se escapa por el andén, aproximadamente queda menos de una hora. Evadidos de todo el paisaje del gran espacio ocupado por la línea férrea, parece no importarles, el eje verde de los árboles que adornan el lugar le dan poder a la estructura  mientras las hojas bailan melancólicas  asolo pasos del ferrocarril donde el iniciara su viaje. Él corazón de ella palpita aceleradamente por la emoción fugaz de la despedida, el inquieto  se siente limitado, no le gusta quiere quedarse refugiado en sus brazos, está enamorado.
 Ella al igual está enamorada, sus pensamientos surgen espontáneamente quiere seguirlo hasta el mismo infierno sin caducidad de horas, de minutos  ni de tiempo.

—¿Por qué no me acompañas?  Te doy permiso a que me sigas.
Tomamos el otro tren y vienes conmigo.

—No puedo amor mío,  de verdad me encantaría. Tu sabes hay cosas que atender,
no pretendas sentirme culpable.

—Te extrañare mucho, me harás mucha falta, estas reuniones son una lata y te necesitare por horas y horas y sin ti se harán eternas mis noches.

        La nostalgia entre ellos se agrava en cada regreso en cada despedida. Detestable sensación mientras se vislumbra el tren que apresura su partida.
Se besan por última vez. Ha llegado el tren ya comienza su salida.
 Su ausencia la siente de inmediato, un mensaje acaba de llegar a su teléfono. TE EXTRAÑARE y esas palabras anudaron el corazón y se estrecharon sus espacios. Enciende un cigarro con la esperanza de que el regrese a buscarla y quedarse con ella. Pero el silbato del tren anuncia que ya es muy tarde, mira la hora de su reloj que él le regalo en su aniversario, una lagrima cae en su mejilla ya comienza a deambular por la calle esperando el taxi que la llevara a su casa en un regazo de nostalgia  solo quiere dormir para sentir que sus sueños la llevaran hacia el sintiendo el ardor de sus besos y de su cuerpo-.
 Absorta en su mente, la interrumpe una voz.
—Son $3500 pesos la carrera, ya llegamos dama es hora de bajarse. —Busca entre sus cosas la llave de la puerta, no ha parado de llorar, un fuerte respiro como dándose valor para entrar. Seca sus lágrimas y se dirige a su dormitorio entrando rápido al baño,   se suelta el pelo y se lo cepilla con rabia, recuerda esas horas de amor, sus cuerpos sudados  extasiados por los hervores cuando hacen el amor una y otra vez  en una retórica de placer que no sabe de tiempos.Se desviste y se pone su camisón, aún tiene puesto su reloj y esta noche no se lo sacara quiere sentirlo cuando este en la cama recordando cada momento junto a él. . Se mira al espejo y dice como una oración mi promesa de amor fue   “te seguiré hasta el infierno”. Apaga la luz y abre la puerta del baño prende la lámpara de su velador, y arregla las cosas, toma su despertador y lo programa a las 7 de la mañana. Se mete entre las sabanas, están frías, sin embargo debe obligar a su corazón a seguir con la rutina,   da un suspiro apoya su cabeza en la almohada  de pronto como si le martillaran lo oídos lo que no quería escuchar  lo  escucha
—Hoy  Llegas temprano  ¿Cómo estuvo el trabajo?
—Extenuante  como siempre, pero hoy delegue obligaciones, mañana será un arduo día, perdona necesito dormir, buenas noches.
—buenas noches amor, que descanses, le contesta el esposo y apaga la luz.



Fin


Noviembre 2013


EL ACTOR


Hace tres años casi exactamente,  comienza su misma rutina al llegar al hogar, cansado un poco de todo, de la pereza, del trabajo, de este tedio moral.
El reloj en la sala marca las seis de la tarde, el momento preciso donde ha colgado su chaqueta y ha comenzado su ritual; Se tiende en el sillón de siempre, su copa ya lista. Un whisky Johnnie Walker etiqueta azul, un compendio de mezclas exquisitas creadas el siglo 19, que solo en la soledad de su cuarto él solía disfrutar… la música lo envuelve, su disco favorito Concord de Modern Jazz Quartet y su pista preferida Softly, as in a Morning Sunrise, ya comienza a sonar. Afuera la ciudad sigue su curso, aletargado ya de tal manera que le es imposible conversar consigo mismo, se endereza y dirige sus pasos hacia el balcón, una serie de acontecimientos son el paisaje que se recrean ante sus ojos. El trafico incesante, autos vienen autos van, el kiosco en la esquina de la calle atestado por algunos estudiantes con la prisa urgente de unos cigarrillos evidenciando el delito de comprar con uniforme y salir raudos para poderlos fumar, una jauría de perros tras una hembra coincide de alguna manera con el deseo de los amantes del paradero que  sin importar el público dan rienda suelta a su lujuria en la esperanza de un nuevo encuentro para consumar el deseo que los llega a quemar, el carabinero autoridad máxima en la calle distraído por un par de piernas estilizadas que se dejan ver tras un vestido de una hermosa dama  que en la esquina comienza a cruza. Absorto en el paisaje disfruta de la brisa que acaricia su cara y su copa con algunas gotas ya a punto de terminar, incapaz de apagar  el cigarrillo la oscuridad lo empieza a rodear, pierde su lucidez, su perspectiva de vida se nubla, se pone de manifiesto la locura, los acordes del jazz comienzan a retumbar. Sin modificar su forma ni su estilo se abalanza a la baranda del balcón y acompañado del doloroso silencio, el vacío lo espera como un pozo para perderse en el cemento y no encontrar su caudal. A partir de ese momento todo se transforma en un caos, el carabinero corre a ver qué ha pasado, los estudiantes llegan de prisa, la mujer enmudecida tras tan dramático evento, los amantes se reúnen en miradas de cenizas y asombro por lo sucedido, los perros con un aullido de lamento al lado del cuerpo anuncian ya el final y en la magia del túnel, ve pasar su vida en un aliento, sonríe ante tan enardecido,  público, es la última escena de su vida que se extingue, llego la hora de bajar el telón.

Fin
Octubre 2013


UNA CENA DIFERENTE



 Esta cena sería diferente, sería única, especial. Siempre esmerada, detallista, debía estar todo a punto desde la carne a las ensaladas, todo exquisitamente presentado como era su característica en materias culinarias. Ensimismada en sus pensamientos, evadida  por un instante de la realidad. De pronto  su distracción es interrumpida  por el   programa que trasmiten en el televisor, la pelea del siglo, el boxeo más esperado del año para el título mundial Oscar De La Hoya vs. Manny Pacquiao. El había hecho los arreglos necesarios para llegar temprano a casa y no perderse este magnífico  panorama televisivo. Ella con la parsimonia que la caracteriza y más bella que nunca, su largo caballo caía por sus hombros como enmarcando un cuadro donde destacan su bellos labios pintados de rojo carmín.
      Todo listo para, solo falta servir. Mientras  en el televisor la campana anuncia  el octavo round…la exquisita cena con finas hiervas llevada a la mesa en la bandeja de cristal que ella misma se preocupó muy temprano de comprar. Una mesa de lujo, con el toque de ese vino que tanto le gustaba, un gran reserva 2007 de Miguel Torres .la ocasión lo amerita, no podía quedar suelto ningún eslabón…
        Ella ya sentada frente al fino comedor, mientras el boxeo continúa ;Ella alza una copa con esas finas manos  y le mira con sus ojos profundos y dulce sonrisa. Fija la vista y le musita como si le susurrara una hermosa canción. “A TU SALUD AMOR MIO” y disfruta como si fuera su ultimo brindis  en una noche colmada de pasión.
 El boxeo ha terminado. Y anuncian al ganador de la pelea por KO técnico a Manny Pacquiao . Ella aun saboreando el elixir de la vida y de los dioses, observa sonriente a su marido  que nos despega la mirada inerte, con su nuca destrozada por aquella bala que el dulce gatillo disparo de sus manos mientras veía el televisor.

Fin


octubre 2013


EL.


Esto de salir tarde de casa y todo porque se me quedo el maldito celular. Estoy esclavizado a él gracias a Dios que aun no quiero tener Internet en el por qué sería peor…alcance a tomar el metro ahí viene. No viene lleno que bien podre sentarme y relajarme un rato hasta que llegue. No alcance a que me regalaran el publimetro y no traje ningún libro no me queda más que mirar a la gente y espero que suban esos cantantes callejeros y espero que canten bien porque la ultima vez me dolieron los oídos de tanta desafinación le di dinero por lastima  y espero que tome clases de canto por Internet. 
Pero que bella mujer…no me había percatado de ella, parece que algo le pasa tiene los ojos llorosos… ¿y si le hablo?...mejor no de seguro se molestara, bueno que me debo meter en problemas ajenos si yo no soy un tipo que se preocupa por los demás y para escuchar dramas basta con los míos, ¿pero si le pregunto la hora y a si entablo una conversación con ella? A lo mejor quiere estar sola y no quiere compañía de seguro le estaré molestando, que me debo meter yo en sus asuntos de seguro será una delincuente para que alguien se apiade de ella y me contara una historia trágica y la acompañare a su casa y en eso me están esperando sus amigos y me asaltan, mejor no le hablo, pero se dio cuenta que la estoy mirando y cada vez que la miro baja la mirada, igual hay algo en ella que me da curiosidad es linda y se ve tierna ¿quien le hiso daño? De seguro su novio o falleció alguien muy querido, que pena no me gusta verla mal me conmovió creo que le hablare. ¿Qué le pregunto para qué me tenga confianza?... ¿el clima? O ¿voy directo al grano? Me sigue mirando me acercare de apoco donde ella y le hablare, si eso haré y tratare de sacarle una sonrisa.
“Estación Pedro de Valdivia”

Mi estación, debo bajar que lastima, bueno espero que no sea nada grave, pero el deber me llama a trabajar.

Fin






Septiembre 2013


sábado, 10 de enero de 2015

EL VIAJE



 Hice mis maletas y me dispuse a hacer un viaje al pasado, cuando abrí los ojos estaba  en  las calles de adoquines rodeado de los letreros de los almacenes, decidí un recorrido por los cines, mirar esos carteles de colores añejados y aquellas fotos en sepia en los mostradores con imágenes de las mejores escenas, un aroma de café mezclado con el humo de un puro me envolvió,  en eso sentada en un rincón en una mesa solitaria estaba ella, con su pelo rubio y un sombrero, su vestido negro ajustado a su figura, entre sus manos enguantadas un cigarro con boquilla acercándose a sus labios pintados rojos, me miro, pero no fui más que un ser mas en la calle, el sonido de la radio me saco de lo aletargado que estaba con su belleza, me acerque a una mesa y pedí un café … hacia mucho que no fumaba dentro de un café, me quite el sombrero de ala ancha y mire a la mujer detenidamente era más que belleza, una mujer sacada de las páginas de los libros de Agatha Christie o de las películas de Hitchcock . En lo profundo de sus ojos había tristeza no podía dejar de verla. Me trajeron el café y le puse tres cubos de azúcar encendí otro cigarro y ella me miro. Una leve sonrisa me regalo yo le respondí con otra  y le hice señas para sentarme en su mesa ella asintió y sin titubear me acerque a ella, le dije mi nombre ella me dio el suyo y me tendió la mano para saludarla yo hice el gesto de besar su mano envuelta en ese guante sin quitar mis ojos en los de ella, me dijo si era extranjero le conteste que si de muy lejos y me dijo con su voz suave y dulce que no quería pasar esta noche sola que si la puedo acompañar . Yo le respondí diciendo que no tenía nada que hacer solo estoy en este camino perdido y ella me encontró sonrió mostrándome sus dientes blancos y bellos nos tomamos los cafés sonreímos mucho pagamos y nos retiramos. Esperamos el tranvía y nos dirigimos a su casa. Para que contar que paso, eso no es importante lo importante es que ella existió, sentí su piel, sus manos y sus besos, sentí el sol de la mañana y el tic tac del reloj que me anunciaba la hora de partir, me acompaño hasta la puerta y nos besamos por última vez, me puse el sombrero y le dije adiós, tome el tranvía y la mire hacia atrás , aun estaba en la mampara de la puerta mientras el tranvía se alejaba , la niebla de la mañana hizo desaparecer el paisaje y al llegar a mi destino al bajar ya estaba en mi tiempo. El sonido del tráfico y el apuro de la gente me despertaron,  el paisaje cambio.
No sé si fue un sueño mío o tal vez es un sueño de ella, pero si se que dos personas solitarias se encontraron en un lugar y se dieron compañía… Espero encontrarla, pero esa será otra historia.

Fin



Septiembre 2013