Entre las oscuras
calles
escondes tu dolor
en los pliegues de
los adoquines.
que conversan con tus
tacos.
Arrastras tu cruz y
algo de vergüenza.
El frió te acompaña y
miradas de lobos
Preguntando la tarifa
Tu cuerpo se mueve al
compás de las bocinas
Tus ojos despiertos
miran de norte a sur
Esperas a un cliente
que te lleve a donde hay calor por unas horas
El sabor de tu boca
de besos añejos
Que escondes con tu
lápiz labial
La piel manchada de
caricias deseosas sin amor
Tu sonrisa y el
secreto de tu cuerpo lo dejas al cerrar la puerta
Finalizando la transacción
Luces, cigarro, risas
y alcohol
Te ayudan a quitarte
el miedo, el asco y el pudor
Un baile, un juego,
fantasías
Para el que compra
por horas
Tu sexo, tu
calor
La noche se aleja,
Te anuncia que el
trabajo termino
Das gracias a Dios
que te protegió
Tomas el camino a
casa
Donde te espera tu
verdadero amor.
El domingo a la
iglesia
Miradas te enjuician,
te apuntan con el dedo
escuchas sus
pensamientos
¡¡¡PUTA!!!...Te
gritan en silencio
Los ojos del cura te
miran con deseo.
Sabes bien quien
eres,
sabes bien tu vida
sabes de tu cuerpo
profanado de mil caricias ajenas
camas rancias
y golpes callados
Luchas por tu hijo
Pero tienes miedo
miedo a tú juez
temor a sus palabras
sus palabras de dagas
rompiéndote el corazón
su mirada acusadora
que
mata y desgarra tu
alma, lloras en silencio
las lagrimas queman
tus ojos
y escuchas esas
palabras
“los padres son los
huesos
Donde los hijos
afilan sus dientes.”
14 de junio 2014

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